Adiós al pensamiento: «Sin él o ella no soy nada»

Hay un vínculo mental y emocional de carácter obsesivo que parece dominar inevitablemente a ciertas personas cuando existe apego afectivo. Se crea la idea irracional de que ese nexo proveerá única y permanentemente placer, seguridad oautorrealización. ¿Qué tal el calibre de esta palabra?: «permanentemente», como si se tratara de algo indestructible, eterno, inmodificable y profundamente arraigado. Como resultado, quien se apega se convence de que su felicidad solo es posible gracias a la existencia de esa relación estrecha sentimental (adherente o dependiente), de la misma manera, alcanzar sus metas vitales o tener una vida normal y satisfactoria, serán temas inalcanzables fuera de esta unión.

Quienes experimentan la dependencia afectiva se «tatúan» premisas en su mente como: «Sin él o ella no soy nada», «si me deja, seré poca cosa» o «no podré sobrevivir ni realizarme como persona lejos de mi pareja». Es imposible vivir libre y sanamente con semejante lastre. Entonces, lo que define el apego no es tanto el deseo sino la incapacidad de renunciar al otro cuando debe hacerse y podríamos decir que tal renuncia es conveniente, si el vínculo resulta dañino para la salud mental y/o el bienestar de uno, el mundo y la gente que nos rodea.

Se trata de algo puntual en el amor. Renunciar a una relación debería hacerse, al menos en principio, cuando:

  • A no te aman,
  • Tu autorrealización vital se ve afectada y
  • Si tus principios se ven vulnerados. (Para ampliar este punto, puedes leer la«Guía práctica para no sufrir de amor»de Walter Riso).

Sé objetivo al evaluar qué tanto apego podría estar afectando tu vida emocional y observa hasta dónde se presentan los siguientes síntomas. Si te identificas con más de dos de ellos, debes tener cuidado, es posible que estés ante un caso de dependencia emocional enfermiza, así trates de negarlo vehementemente.

El apego emocional se presenta cuando:

  1. Se percibe una necesidad imperiosa de estar cerca de la persona amada o de sentir amor la mayor parte del tiempo posible. Similar a lo que ocurre con la adicción a las drogas, cada vez parece necesitarse una dosis más alta para poder sentir el mismo «placer».
  2. Se presenta abstinencia manifiesta (es decir, desorganización conductual, malestar, ansiedad o simplemente desasosiego, similar a lo que ocurre con una persona adicta a las drogas) cuando no se tiene o no se brinda manifestaciones de afecto o cuando no se tiene a la persona amada disponible.
  3. Hay una Incapacidad manifiesta de controlar la compulsión de estar con la persona amada. Se reduce la capacidad de regular la propia conducta y, como consecuencia, se desencadenan acciones compulsivas, viscerales, sin razonamiento.
  4. Es visible el empleo de mucho tiempo y esfuerzo -tanto mental como físico – para mantener cerca a la pareja y para obtener amor de su parte. Nacen las excusas o cualquier tipo de historia que permita prolongar o incitar la presencia del otro.
  5. Ya son evidentes y comprobables los altos niveles de obsesión, preocupación y/o comportamientos vigilantes y controladores desencadenados por el miedo a perder a ese ser fuente del placer/seguridad (temor al abandono, a un engaño, o a la soledad).
  6. Se reducen o eliminan, en quién padece, la asistencia a actividades sociales,laborales o recreativas (reducción hedonista) para estar con la persona amada. Peor aún, se exige al otro que asuma el mismo comportamiento.
  7. Pese a tener evidencias claras de las consecuencias negativas de amar sin límites (v. g. depresión, descontrol, ansiedad, baja autoestima, etc), se sigue manteniendo este estilo de vida dependiente y se niega a afrontarlo (mucho menos a reconocerlo). Se cree, erradamente, que no se puede vivir por fuera de esto, que la vida será aún peor (¿Pueden creer eso? por fuera de esta situación.

Si te familiarizas con uno o más de estos síntomas, es tiempo de buscar soluciones.

Un camino cercano a una de ellas podrás encontrarlo en las Guías prácticas de Walter Riso. En ellas encontrarás valioso contenido escrito especialmente para aplicar fácilmente en tu vida y fortalecer tus emociones para evitar cualquier tipo de vulnerabilidad que te predisponga a crear un estilo de vida orientado a la independencia afectiva.

«Fortalecer el amor propio y la dignidad es el camino más cercano a la seguridad en tí, dándole paso al crecimiento positivo en todos los aspectos de tu vida»

Walter Riso.

De la página elartedesabervivirbien.com

Compartido por Psico-Salud

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s